Páginas

viernes, 31 de diciembre de 2010

Del “Mazurka” a Forlán


Antes del Mundial de Sudáfrica, los padres de quienes nacieron a principios y mediados de los ’80 le contaban a sus hijos cómo había sido el gol de Daniel Fonseca a Corea del Sur en el Mundial de Italia ’90. Ese había sido el último triunfo de la selección en una Copa del Mundo. Pero ahora, luego del Mundial disputado en el continente africano, van a ser la generación nacida en los ’80 quien van a poder contar los goles de Diego Forlán y Luís Suárez, así como el penal de Sebastián Abreu contra Ghana.
El camino hacia el Mundial fue largo. Luego de terminar quinto en la eliminatoria sudamericana, los dirigidos por Tabarez debieron enfrentar, en el repechaje, a Costa Rica. Allí, agónicamente, clasificaron al Mundial.
"Fuimos irregulares, no hicimos una gran eliminatoria, pero ahora en el Mundial tenemos una oportunidad muy buena para demostrar lo que tiene Uruguay", declaró Oscar Washington Tabárez luego del partido despedida de la selección contra Israel. Y sentenció: “Los jugadores respondieron en gran forma. (…) Todos los jugadores me conformaron. Al Mundial hay que ir con un buen equipo y creo que lo tenemos”.
Ya en Sudáfrica, la celeste empató en el debut contra Francia y derrotó al local y a México, clasificando a octavos de final primera en su grupo. En octavos venció a Corea del Sur y clasificó a cuartos de final. Como 1970 en México, la selección uruguaya estaba en cuartos de final. En dicha instancia venció agónicamente a Ghana por penales. Sebastián Abreu fue el encargado de patear el último penal. “¿Picarla en una definición por penales de un Mundial? ¿En el último remate de la serie? No, no puede ser cierto. Pero Sebastián Abreu, más Loco y querible que nunca, lo hizo. Y la metió. Y el arquero no salió en la foto. Uruguay está en semifinales tras una emocionante definición, de esas que ponen al fútbol en un lugar sagrado e inigualable entre todos los deportes”, escribió el periodista argentino Juan Pablo Varsky el 2 de julio en Canchallena.com.
Finalmente, Uruguay terminó su actuación en el Mundial en la cuarta ubicación al perder 3 a 2 contra Alemania en el partido por el tercer puesto. Después de cuarenta años, la selección de Tabarez finalizó entre los cuatro mejores de un Mundial. Además, Diego Forlán fue distinguido como el Mejor jugador de la Copa del Mundo. Es la primera vez que un futbolista uruguayo recibe tal premio. Además, el delantero fue uno de los goleadores del torneo con cinco conquistas.
"Es tan impresionante como inesperado. Nunca en mi vida pensé en algo así. Jamás fue mi objetivo", declaró Forlán a la página web de la FIFA tras conocerse la noticia. Sobre sus cinco goles, señaló: "Eso hubiera sido algo normal. Pero de ahí a ganar el premio por ser el mejor jugador… Lo disfruto y estoy feliz de la vida, pero tengo en claro que es fruto del campeonato espectacular que hizo el equipo. Es un premio más para el fútbol uruguayo".
“Finalmente entendimos que no fracasamos en 1970 cuando salimos cuartos. Aprendimos que el fútbol se ha vuelto muy competitivo y que, desde que empieza la eliminatoria, cada partido es decisivo”, escribió en el libro Estallido Celeste el politólogo Adolfo Garcé.
El martes 13 de julio la selección dirigida por Tabárez fue recibida por cientos de miles de uruguayos, incluido el Presidente José Mujica, en el Palacio Legislativo. Ese día, hasta las autoridades dejaron que los alumnos no concurrieran a clases.
“El éxito no son sólo los resultados, sino las dificultades que se pasan para obtenerlos, la lucha permanente y el espíritu de plantearse desafíos, y también la valentía para superarlos. El camino es la recompensa”, dijo el Maestro Tabárez en el recibimiento.
Luego del Mundial fueron varios quienes aprovecharon para editar libros sobre lo que significó el campeonato: la editorial Fin de siglo sacó a la venta el libro “Estallido Celeste”, el periodista Alejandro Figueredo editó “Yo estuve ahí”, su colega Sergio Gorzy sacó a la venta el libro “Cámara celeste en Sudáfrica”, en el que incluye un DVD. Hasta el ex basketbolista Horacio “Tato” López aprovechó el momento y editó en forma independiente el libro “La fiesta inolvidable”.
“(…) Por eso, aunque a todos haya parecido contradictorio, es lógico que los festejos de los españoles campeones fueran menores. Ellos apenas habían nacido. Nosotros, en cambió, habíamos resucitado”, escribió en “Estallido Celeste” el periodista César Di Candia.



Damián Tiscornia

No hay comentarios:

Publicar un comentario